
Una vez celebrada la merecidísima victoria del bueno de Mark Webber, resultado de su ejemplar tenacidad y testarudez (lo de ganar a pesar del Drive Through es para quitarse el sombrero), os aviso que completaré esta entrada cuando se me haya rebajado un poco el descomunal cabreo que tengo por la inminente sustitución de Sébastien Bourdais en Toro Rosso. Los que me leeis sabeis de mi simpatía por el piloto originario de Le Mans, y considero que merece terminar su contrato este año, no hay derecho ahora que van a mejorar el STR4 para asemejarlo más al RB5B.
Mi mayor apoyo para Jaime Alguersuari, pero él no tiene nada que ver en esto.
La lucha continúa.
Saludos.






